SIQUEM, llamado
Sicar en los Evangelios Sirios, está situada
alrededor de 35 millas al norte de Jerusalén y
desde una cumbre cercana tiene una vista clara del
mediterráneo, 23 millas al oeste. SIQUEM
está situada en el extremo del este del valle
hermoso entre el monte Ebal y el monte Gerizim y era una
parada importante a lo largo de la ruta interior del
comercio internacional, conocida como el Camino del rey,
que conectó Egipto y Mesopotamia (Iraq de hoy
día). SIQUEM fué el primer lugar donde
Abraham estuvo cuando él entró en la tiera
prometida por primera vez. Allí él
construyó su primer altar al
Señor.
Después de
volver de Padan-Aran, Jacob (Israel) compró su
primer pedazo de tierra y erigió su primer altar
al señor en SIQUEM. (Génesis 33:19-20)
José cuando era muchacho fue a buscar a sus
hermanos cerca de SIQUEM (Génesis 37:2-14). SIQUEM
fue asignado a Efraím y a Manasés (hijos de
José) cuando la tierra prometida fue asignada a
las doce tribus de Israel. (Números 26:31 &
Josúe 17:2-7) Seiscientos años
después de que Abraham construyera su primer altar
en SIQUEM, Josúe entró en la tierra
prometida y siguió la orden que Moisés le
había dado de ergir piedras en el monte Ebal, de
cubrirlas de [stucco] y escribir todas las
palabras de la ley Dios en ellas. (Deuteronomio
27:1-3)
En SIQUEM, el
amphiteatro natural formado entre el monte Gerazim (el
monte de la bendición) y el monte Ebal (el monte
de la maldición) permitió que Josué
fuera oído claramente por todos los hombres,
mujeres y niños de Israel mientras que el libro de
la ley les fué leído a ellos en una
ceremonia solemne. Vemos aquí un buen ejemplo para
los padres - de enseñar la palabra de Dios a sus
niños en una edad temprana. En este tiempo Israel
se convirtió en una confederación del pacto
hasta el tiempo en que la gente exigió un rey y
Samuel ungió a Saúl como primer rey de
Israel.
TUMBA
DE JOSÉ
Después que
Israel entró en la tierra prometida, el cuerpo
mumificado de José fue llevado el terreno
qué Jacob compró en SIQUEM y permanece
allí a este día. Josué
24:32
El
POZO DE JACOB
El Pozo de Jacob es el
artefacto más viejo en la faz de la tierra que ha
sido continuamente usado. Jacob cortó el pozo de
la roca sólida cuatro pies de ancho. Un visitante
tomó la medida de 240 pies de profundidad en el
año A.D. 670. En el año 1697 otro visitante
dijo que medía 105 pies de profundidad. En el
año 1861 tenía solamente 75 pies de
profundidad; esto es debido a todas las piedrillas que la
gente ha lanzado en él através de los
siglos. En SIQUEM, al pie del monte Gerazim, Jesús
paró para tomar agua del Pozo de Jacob. Con
él estaban Juan, Andrés, Pedro, Felipe y
Nataniel.
En el año 928
B.C. después de la muerte de Salomón, su
hijo Roboam fué a SIQUEM para ser confirmado como
rey de Israel. Roboam cometió el error de escuchar
a sus compañeros jóvenes más bien
que a los hombres más viejos y más sabios.
Este error le costó la pérdida de diez de
las tribus del norte. Roboam gobernó sobre
"Judá" desde Jerusalén. Muchos Levitas
permanecieron con Judá por razón del
templo. Jeroboam, el que fué superintendente del
trabajo de Solomon, fué elegido rey de las diez
tribus del norte, ahora llamadas "Israel," en SIQUEM y
él hizo la capital de su reino en
SIQUEM.
Los asirios capturaron
a SIQUEM en 722 B.C. Los matrimonios mezclados que
siguieron por consecuencia produjeron a descendientes
llamados los "Samaritanos." Los judíos de
Jerusalén miraban a los Samaritanos con desprecio
y no tenían ningunas relaciones con ellos. Estos
"Samaritanos" aceptaron a los primeros cinco libros de
Moses y después de ser despreciados por los
judíos en la reconstrucción del templo en
Jerusalén, construyeron su propio templo en el
monte Gerazim. Hasta hoy día, los sacerdotes
Samaritanos continúan sacrificando el cordero de
la Pascua en el monte Gerazim. A Jesús, los
líderes religiosos los miraban con sospecha, pero
los Samaritanos lo recibian de buen
ánimo.
CASA
ISRAELITA EN SIQUEM

De acuerdo a las obras
de G. Ernest Wright y Edward F. Campbell, Jr., una
vivienda típica Israelita del 8vo siglo B.C. fue
construida como sigue: cuando faltaba cualquier fuente
substancial de madera, el Israelita construía su
casa de piedra y de fango-yeso. La entrada
conducía a un patio abierto, que servía,
entre otras cosas, como cocina al aire libre. Al lado el
patio, estaban dos cuartos con los suelos de piedra para
los animales domésticos de la familia y dos
cuartos un poco más pequeños para las
personas. A través de la parte posterior de la
casa había un cuarto comunal, que medía 6
por 21 pies. Vigas cortadas a la mitad soportaban un
segundo piso, alcanzado por una escalera y utilizado
probablemente para dormir. Otra escalera daba al techo,
donde jarrones grandes guardaban materiales tales como
grano y aceite. En el verano, los miembros de la familia
podrían dormir en la azotea para disfrutar de una
brisa agradable. Estas casas de aquellos que tenian una
prosperidad relativa, en SIQUEM y otras ciudades de
Israelite del período, eran de dimensiónes
y de planes uniformes.
Con la historia rica
de SIQUEM, no es asombroso que Jesús dijo, "debo
de pasar por Samaria." Su familia en sus dos viajes
anuales a Jerusalén, no siguió el Camino
del rey a través del centro de Israel, sino que
tomó la ruta de las caravanas al este, a lo largo
del río Jordán.
Sin duda, cuando nos
sentemos en la Gran Cena en el cielo con Jesús,
Abraham, Isaac, Jacob, José, Josué y
Moisés, Jesús nos dirá cómo
él ganó a su primer creyente público
en SIQUEM y celebró las primeras dos
reuniónes evangelísticas al aire libre en
SIQUEM.